Ahora que son las doce en punto, debo decir FELIZ DÍA DE LA MUJER. Y si, es un feliz día, nada más ni nada menos, porque hace ya mucho tiempo que la sociedad descubrió que las mujeres YA NO SOMOS EL SEXO DÉBIL, al contrario, somos exageradamente fuertes. No quiero caer en lo burdo, ni menos en ser feminista, pero cuando hay que defender el genero, yo lo hago, mejor que nadie.
Ser mujer es sumamente complejo, las hormonas nos juegan malas pasadas la mayoría de los días y es muy raro que un hombre comprenda aquello.
Somos capaces de llevar durante nueve meses a un hijo en nuestro vientre, cuidarnos, comer sano, ir al médico, y cuando ese bebé nace, nunca más volvemos a dormir tranquilas. Habemos muchas que somos mamas solteras y a pesar que todo cuesta, salimos adelante.
Trabajamos y llevamos la casa, hacemos las tareas con nuestros hijos, nos preocupamos de absolutamente todo, de la comida, del baño, de la cocina, del uniforme, de la ropa, de los zapatos, del peinado, si salen, si llegan, si toman, si fuman.
Además de todo lo antes mencionado relacionado solo el hecho de ser mamá, también amamos y amamos profundamente, somos capaces de entregarlo todo por amor, entregar confianza, paciencia, apoyo, compañía y muchas veces a cambio recibimos todo lo contrario.
La mujer ahora tiene mayores atribuciones, mayores ventajas quizás, pero también sufrimos, nos caemos y luego nos volvemos a levantar, una y otra vez, hasta que ya deje de doler tanto como la primera vez.
Las mujeres damos la vida por nuestras convicciones, defendemos a morir lo nuestro, somos capaces de vivir y hacer vivir.
YO ESTOY ORGULLOSA DE SER MUJER Y DE HABER TRAÍDO AL MUNDO A OTRA MUJER Y FORMARLA PARA QUE SEA LA MUJER MAS FELIZ...

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